Berlín es una fiesta
Probablemente haya tenido un día de abundante productividad educativa. Ha conocido diversos establecimientos de arte, exposiciones, monumentos y museos. Ha caído la noche y este tipo de lugares empiezan a quedarse vacíos hasta la hora de cerrar sus puertas. Es momento de otro tipo de relajación y esto es lo que Berlín le ofrece, ya que cada lugar del mundo tiene una vida nocturna en particular y también es un modo de conocer las costumbres de los habitantes del lugar. Como parte de su paquete turístico, Berlín ofrece lugares y celebraciones esplendorosas para turistas jóvenes y no tan jóvenes. Es por eso que caminando por los distintos barrios de los 12 distritos de Berlín, durante la noche de cualquier día (no sólo fines de semana) ofertas de diversión hay de sobra y en diversas tendencias. Fiestas y bohemia, chicas lindas, música variada (pero en especial la electrónica) y por supuesto, la bebida de Alemania por excelencia: barriles y barriles de la mejor cerveza. Es lo normal, ni siquiera el Muro de Berlín pudo impedir, en su momento, que la gente de la parte occidente de Berlín de libertad a su instinto febril por la diversión.
Si lo que busca el turista es la diversión con baile, tragos y música pues, qué mejor lugar que el Sage Club, conocido en todo el mundo por no tener prácticamente una hora de cierre. También el Kit Kat Club ofrece diversión acelerada por largas horas, y es un buen lugar para conocer lugareños y lugareñas ávidos de pasarla bien. En todos los distritos, hay barrios que de hecho se caracterizan por ponerle más sabor a la noche. Estos barrios, son el Prenzlauer Berg, Friedrichshain y Mitte. En estos lugares, mes tras mes aparecen nuevas discotecas según las tendencias musicales y de público. Hay además clubes con música en vivo, lounges y bares donde la cerveza corre como en un río. Se dice a que Berlín es un una típica ciudad europea y de menos trabas en materia liberal, es el paraje perfecto para un hombre soltero que busca conocer chicas lindas, inteligentes e interesantes. Pasarla bien con ellas es más que seguro.
Son curiosos los lugares donde puede armarse una fiesta. Basta que un grupo de personas se junte, tenga las ganas, y listo. Berlín no es la excepción de estas costumbres comunes en el mundo. Aquí los lugares más curiosos que reúnen a jóvenes son las antiguas edificaciones de manufactura y fábricas de viejo esplendor. Por ejemplo, una vieja fábrica de panificación llamada Brotfafrik es ahora lugar de diversión. Viejas factorías de cerveza, entre ellas, la Kulturbrauerei y Ptfefferberg, se han destinado ahora un propósito muy diferente al original: las fiestas. Tan solo al escuchar la nomenclatura de estos lugares puede dejarse ver que hay un recuerdo de lo que antes fueron. Delatan el esplendor industrial de otra época y por eso son también patrimonio de la ciudad berlinesa. Toda una cultura alterna se ha tejido en torno a estos lugares y a sus costumbres. No pierda la oportunidad de visitar entre estos lugares, el Tempodrom, una edificación de tipo ecológica y novedosa.
La diversión al viejo estilo y en calles famosas podemos encontrarlas en el barrio de Kreuzberg. Este lugar es conocido en toda Europa desde hace mucho tiempo, y algunos lo conocen como Berlín 36 o Kreuzberg 36. Su fama está basada en las locaciones de sus calles más importantes, como por ejemplo, Wiener Straße y Oranienstraße. Otros lugares circundantes, como Schlesische Tor y el apodado “Wranglekiez”, son importantes por sus bares cuyas noches son más largas de lo normal. De estos últimos, el turista no debe esperar que sean iguales ya que cada uno tiene propuestas y públicos diversos. Uno tras otro, los bares no dejan libre una sola cuadra, de modo que los lugares más abiertos quedan relegados en las plazuelas y avenidas anchas.
Se recomienda visitar otros barrios y no quedarse en uno solo. Los barrios también varían sus ofertas en sus bares respectivos. El barrio de Friedrichshain tiene como calle importante de diversión nocturna la Simon-Dach-Straße, además de una plaza llamada Boxhagener Platz, un lugar abierto y ventilado; mientras que el barrio Prenzlauer Berg tiene una plaza llamada Kollwitzplatz, en donde se puede unir con sus amigos para tomar una cerveza. En el mismo barrio no puede perderse la algarabía de la calle Kastanienallee. Por otro lado, si su exigencia por el ambiente noctámbulo pretende llevarlo a otro lugar más, visite Mitte, un barrio conocido por un conjunto de atractivas plazas llamadas Rosenthaler Platz y Monbijouplatz. Ahí mismo puede adentrarse en la tenue y bella luz de los patios internos de Hackeschen Höfe. Si quiere terminar de conocer los lugares más visitados durante las noches, sólo le faltaría llegar Schöneberg y pasar la noche en la bella plaza Nollendorfplatz.
El atractivo de los bares y discotecas es que, además de la cerveza, la música es un factor importante y que cada día varía, no sólo por seguir modas de otras partes del globo, sino porque allí mismo los Dj’s crean sus propios estilos. Existen como se ha mencionada arriba, los famosos lounges, que son una fusión entre un bar y un club. Algunos diseñadores se dan el trabajo de crear el lugar de forma muy atractiva, teniendo algunos locales barras muy llamativas en donde al pedir una cerveza puede conocer amigos del lugar y otros países. En un lounge la música no es estruendosa, recordemos que tiene las particularidades de un bar, de modo que un volumen regular permite conversar y departir al ritmo del jazz, un poco de funk y otro tanto de música beat. Hay muebles con una mesa central para grupos grandes de personas, del mismo modo en que pueden ser ocupados por parejas. Algunos diseñadores no sólo se preocupan por comodidad, sino también por una apariencia agradable, de modo que abundan peceras con peces exóticos que hacen el lugar aún más bohemio.
De vez en cuando uno puede encontrarse en estos lugares con personajes conocidos de la farándula alemana. Ellos pueden estar disfrutando de la reunión a la par que usted, porque no hay discriminación de clases en las noches de Berlín. En la actualidad, han adquirido enorme preponderancia en materia de diversión los establecimientos que se encuentran en las riberas del río Spree. Allí han surgido establecimientos apodados por los lugareños como After-Work-Clubs. Esa construcción verbal evidentemente norteamericana deriva de las costumbres por darse una pequeña sesión de relajación después de laborar. Las alternativas están según se soliciten, pero lo que abunda en estos lugares son las barras con música suave para bailar, tomando un cóctel. Los fanáticos del trabajo no son lo únicos que tienen un lugar especial para ellos. Grupos de homosexuales (conocidos como “jeans boy”) y lesbianas tienen reservados sus lugares favoritos en la zona occidental de Berlín.
Vale la pena recomendar también visitar los pubs (allí les llaman Kneigen) para beber de la mejor cerveza en chopp. Sin embargo, también, al igual que en los After-Work-Clubs, los lugares que sirven cocteles tienen en la actualidad mayor auge. Destacan en tragos, la popular caipiriña, de agradable sabor para el paladar. Se combinan las buenas bebidas con la música latina, que va adquiriendo día a día, mayor preponderancia en la vida nocturna de la zona. Otra opción atractiva es ir Zeitlos, ubicado en la zona de Schlütersatrasse. Es un bar playero, decorado con construcciones de bambú y suelo arenoso. Por otro lado, y si usted esta dispuesto a no reparar en gastos, puede ir al Newton Bar, tomando como medio de transporte el Stadmitte. En este lugar es importante ir muy bien vestido ya que se caracteriza por su estatus de exclusividad. Lo bueno es que la entrada es libre y sólo tendrá que preocuparse por el consumo dentro del local.
Si la diversión en el lugar deja extenuados a los visitantes pero los dejan también, sin ganas de dormir, un lugar importante es el AM to PM, un alter muy importante y que está abierto las 24 horas del día, ofreciendo descanso y relajación para luego de una fiesta.
Ahora bien, si se quiere ir a un mega evento en especial que escape que las noches comunes de diversión en Berlín, debe aprovechar la mundialmente famosa Love Parade (La Parada del Amor). Se trata pues, de una gran reunión para los amantes de la música electrónica. Esta fiesta, aunque ha tenido sede en otros lugares del globo, es originaria de Berlín y es ahí donde más veces se ha llevado a cabo. Cientos de visitantes, tanto locales como del mundo, llegan a Berlín con el único objetivo de cantar y unirse por la paz mundial. Todo ello con el mejor acompañamiento musical de los más talentosos DJ’s y músicos. Su tradición pacífica es patrimonio de Berlín ya que la fiesta se dio por primera vez antes de la destrucción del Muro. De modo que no se trata de una fiesta banal, sino con un significado espiritual para los visitantes que conocen su historia. Se reclama la paz al mundo, a través del lenguaje universal: la música. Desde su inicio se ha celebrado esta maravillosa fiesta, casi siempre en una gran avenida de la ciudad llamada Ku’damm, pero en la actualidad, y debido a que esta avenida no daba abasto para la gran cantidad de asistentes, la fiesta se celebra en Straße des 17. Juni, una avenida de mayor capacidad y longitud, que llega hasta el vecino estado confederado de Brandeburgo, cruzando primero el corazón de la ciudad por el Tiergarten, una plaza enorme adornada con áreas verdes y en cuyo centro se ha construido una escultura de un arcángel áureo, que representa las causas de la Love Parade. Esta fiesta se desarrolla como un tipo de desfile a lo largo de la avenida. Llega gente de distintos lugares, en especial de Polonia.
Parte del legado de la Love Parade es que en cierto modo es creadora junto con otros festivales, del género rave, que cuenta con muchos seguidores en todos los países de Europa y América.
Los jóvenes tienen opciones variadas de música electrónica durante la fiesta. Aunque lo que más suena es el (Progressive) House; también destaca de sobremanera el Techno y una variante musical llamada Schranz. El público es fiel a estas tendencias y pocas veces se filtran otros géneros. En algún momento pudo sonar el hip-hop, pero los visitantes no terminan de aceptar su ritmo y ha fallado la intención. Del mismo modo, géneros como el Gabber o el Techno Hardcore, que habían estado desde la creación de la Love Parade, ya no podrán ser escuchados por los turistas ya que han ido siendo relegados poco a poco. Como detalle cómico, es posible que pueda participar de una pequeña manifestación llamada “Fuckparade”, formada por algunos fanáticos de otros géneros que se oponen a la actual tendencia musical del famoso festival.
El desarrollo del desfile Love Parade es impresionante. Basta ver aquella especie de procesión atiborrada por el fenómeno musical y deambulando. Aparatos de la más alta tecnología de sonido se colocan sobre diversos transportes pesados que puedan soportar la carga. Los parlantes que expulsan la música llegan a altos decibeles y se sobrecalientan, teniendo un sistema especial de refrigeración para resistir todo lo que dure el recorrido. Los mismos camiones deben soportar además las enormes baterías que permiten la salida de tal ingente poder. Alrededor de las moles de sonido ambulantes es donde se disfruta de la fiesta y a veces un Dj’s se encuentra en una especie de cúpula, cambiando e improvisando ritmos. Es una gran fiesta comercial, ya que grandes marcas relacionadas con la música electrónica llenan a los camiones de avisos como si se tratara de un auto de fórmula 1. Se convierte en un gran espectáculo audiovisual porque el sonido se combina con luces, efectos especiales y hasta personajes que bailan sobre camiones.
Si le interesa ser parte activa del festival tome en cuenta la manera de cómo introducirse a esta fiesta. Puede seleccionar un tipo de música y género que prefiera, esperar a que el camión que transmita esa música pase, y luego seguirlo para disfrutar junto con otros fanáticos del mismo género. La otra opción es ser un espectador múltiple. Para ello, simplemente tendría que elegir un buen lugar y esperar el desfile de todos los camiones para escuchar los géneros electrónicos más variados. Usted podrá elegir cualquiera de estas dos estrategias, dependiendo de sus gustos por el género electrónico. Aunque con el segundo método hay más probabilidades de experimentar las improvisaciones y las mezclas de los DJ’s más reconocidos, como DJ Westbam, DJ Miss Djax o hasta Dj Rush. Estas actuaciones unipersonales y que duran por unos treinta minutos son conocidas como el Abschlusskundgebung, y es probablemente la parte del festival más importante ya que los transportes se enfilan en una sola dirección, de cara hacia el DJ, que normalmente se encuentra en un estrado ubicado en la Columna de la Victoria.
No se sorprenda de las apariencias estrambóticas de la gente. Love Parade no tiene límites ni restricciones para cómo ir vestido, puede crear, si lo desea, sus mismos atuendos del mismo modo en que lo hacían los hippies. Máscaras y ropa pintada es lo que más abunda, así como objetos con los cuales las personas estén emparentadas. Love Parade se presenta entonces con cosas muy bizarras ya que no hay orden aparente. La gente baila donde le plazca y cómo le plazca, haciendo de la visita un espectáculo muy divertido. Recuerde, si es que usted está pensando en llegara Love Parade, estar siempre muy bien hidratado y alejarse de las conglomeraciones donde normalmente pueden sofocarse si no toman las medidas del caso. Por lo demás, la fiesta tiene un historial de más de una década sin haber tenido complicaciones. Para ello siéntase seguro con el cuidado y las normas de seguridad que brinda el departamento de policía berlinés.
En el mes de agosto, si es que está dispuesto a vivir según las costumbres berlinesas, puede llegar al Festival de la Cerveza de Berlín. En este festival lleno de alegría y bohemia, la bebida dorada es protagónica en toda actividad, tanto para adultos cómo para los jóvenes universitarios que llegan al lugar. No hay exclusividad en el ingreso, de modo que cualquiera, tanto ciudadanos alemanes como los turistas, pueden ingresar sin preocuparse por pagar alguna entrada. El único cobro es el de la cerveza que se beba. El recinto elegido para este gran festival, es la Kart Mark Alee, en donde forma una especia de jardín de la cerveza de proporciones titánicas.
Pero no toda la diversión viene con baile y bebidas. Si alguien deseara de entretenimiento que toque la sensibilidad del alma, hay otro festival en Berlín que poco tiene que ver con la música electrónica. Estamos hablando del magnífico y siempre culto Festival Internacional de Cine de Berlín, un encuentro mundial de directores en donde se presenta una selección oficial de películas de todo el mundo y se premian a las mejores con el Oso Dorado. Se celebra casi siempre en el mes de febrero, congregando a diversas personalidades del mundo cinematográfico y ofreciendo en salas diversas, gran cantidad de películas de estreno que no llegan a carteleras comerciales.