Conozca más sobre un buen restaurante en Berlín: Gerichtslaube
Podemos comenzar diciendo que el restaurante Gerichtslaube es conocido en la capital alemana por ser uno de los más añejos. Y no solo por eso, sino también porque posee una oferta culinaria de primera, y un servicio excelente. El trato del personal es genial, al igual que el ambiente que se percibe al interior de sus instalaciones. Tenga en cuenta que el horario de atención, va de lunes a domingo, desde las once y treinta de la mañana hasta la noche. Tenga en cuenta que este lugar dispone de diversas zonas en las que podrá comer.
Una de ellas es el Salón Berlín, el cual es un ambiente que se encuentra en la planta alta. Tiene una capacidad para treinta persona y en su interior se llevan a cabo fiestas y reuniones en absoluta privacidad. Cabe precisar, que este lugar se halla decorado con pinturas de las muestras arquitectónicas más afamadas de la capital germana. El segundo lugar que puede elegir para comer es el Salón de Concejales, el cual se caracteriza por tener una bóveda de crucería en la planta alta. En su interior ingresan sesenta personas, siendo ideal para realizar allí, fiestas familiares y celebraciones de empresas. Por último, en tercer lugar, encontramos en la planta baja, el “Gerichtslaube”, salón de estilo sencillo y rústico que tiene una bóveda de crucería. Vale precisar, que les ofrece a los clientes la posibilidad de percibir el ambiente berlinés del pasado. Se destacan sus ventanas ojo de buey, sus robustas mesas y su suelo de granito. No olvide que este salón atiende desde las once y treinta de la mañana hasta la noche.
Entre los entremeses se destacan el jamón de ciervo finamente ahumado con salsa rábano picante (nueve euros con noventa), la carne de pescado crudo molido picante con tortillas pequeñas de zucchini (seis euros con noventa), el champiñón gigante relleno de crema de espinacas (cuatro euros con noventa) y la pera de queso frito envuelta con migas de pan y almendras (siete euros con noventa). Ahora es momento de hablar sobre las ensaladas. La mixta pequeña cuesta cinco euros con veinte, la mixta grande, ocho euros con cincuenta, la mixta pequeña con salmón adobado al estilo de la casa, nueve euros con ochenta, la mixta grande con salmón adobado al estilo de la casa, quince euros con cincuenta, la mixta pequeña con tiras fritas de pavo, ocho euros con setenta y la mixta grande con tiras fritas de pavo, doce euros con ochenta. Tome en consideración que a todos los entremeses y ensaladas, se le añade un pan baguette recién salido del horno.
Respecto a las sopas, el consomé de venado con tiras fritas de omelette de hierbas y champiñones silvestres, cuesta cuatro euros con cincuenta, la crema de patatas con pedacitos de jamón de jabalí, cinco euros con cuarenta y la sopa de cebollas con verdura, cuatro con cincuenta. Si quiere probar algo más vegetariano, puede pedir el plato de verduras variadas que cuesta nueve euros con cincuenta o el empanizado de apio con verduras, que vale nueve euros con ochenta. También puede probar los sombreros de champiñones gigantes rellenos de crema de espinaca que cuestan once euros con noventa.
Para quienes les guste el pescado, podemos decir que los filetes finos de arenque fresco a las hierbas es una excelente opción, teniendo que pagar por ella nueve euros con noventa. Otras dos opciones que vale la pena con la carne de pescado crudo molido (Berliner Hackerle) y el filete de lucioperca asado con mantequilla de limón. El primero de ellos cuesta once euros cono noventa, y el segundo, catorce euros con noventa. Es tiempo de hablar de los platos principales, entre los que se destaca el Klops berlinés que cuesta once euros con cincuenta, el gran codillo de cerdo salado a la berlinesa que vale diez euros noventa y el hígado de ternera “al modo del viejo Berlín” que cuesta trece euros con noventa. Otras buenas opciones son las dos albóndigas de carne berlinesas hechas en casa (nueve euros con noventa), la fuerte salchicha asada berlinesa (nueve euros con cincuenta), el lomo estofado y asado a la Kassler (trece euros con noventa), la pierna de cordero (quince euros con ochenta), el Gulasch picante de caza (trece euros con cincuenta), el estofado de jabalí al vinagre (quince euros con noventa) y el Solomillo (veintiún euros con cincuenta).
Por último, puede probar los postres que se ofrecen aquí, los cuales son muy ricos. Uno de ellos es la gelatina de frutas rojas a la berlinesa con salsa de vainilla y cuesta tres euros con noventa. Otra alternativa es el Strudel de manzana caliente al horno, el cual vale cuatro euros noventa. En tercer lugar, puede probar una bola de masa de levadura conocida como Germknoedel, la cual se encuentra llena de mermelada de ciruela. Este postre puede ser comido si pagamos cuatro euros con sesenta. Por último, puede probar el pastel de molde recién salido del horno y la pera de queso frito que cuesta siete euros con noventa. Luego de haber conocido más información sobre lo que ofrece Gerichtslaube, no lo piense más y visítelo en el barrio de San Nicolás, en pleno casco histórico de la capital. Sepa que se halla cerca del Ayuntamiento, de la Catedral, de la Alexanderplatz y de la Isla de los Museos. En sí, al final, pasará una velada excepcional al interior de sus instalaciones. Se lo aseguro.
